Apuntes

Cosas que tal vez solo me interesan a mi. Y no puedo poner acentos.

Only animals live entirely in the Here and Now. Only nature knows neither memory nor history. But man -let me offer you a definition- is the story-telling animal. Wherever he goes he wants to leave behind not a chaotic wake, not an empty space, but the comforting marker-buoys and trail-signs of stories. He has to go on telling stories He has to keep making them up. As long as there´s a story, it´s all right. Even in his las moments, it´s said, in the split second of a fatal fall -or when he´s about to drown- he sees, passing rapidly before him, the story of his whole life.

—Graham Swift, Waterland. 

Against Inertia.

"Innovation is possible and occurs whenever people are willing to go to the trouble of doing things the hard way" Howard Becker

Amor etéreo

"No sé me importa un pito que las mujeres 

tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;

un cutis de durazno o de papel de lija. 

Le doy una importancia igual a cero,

al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco 

o con un aliento insecticida.

Soy perfectamente capaz de sorportarles 

una nariz que sacaría el primer premio

en una exposición de zanahorias; 

¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,

bajo ningún pretexto, que no sepan volar. 

Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! 

Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,

tan locamente, de María Luisa. 

¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? 

¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo

y sus miradas de pronóstico reservado? 

¡María Luisa era una verdadera pluma!

Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, 

volaba del comedor a la despensa.

Volando me preparaba el baño, la camisa. 

Volando realizaba sus compras, sus quehaceres…

¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, 

de algún paseo por los alrededores!

Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. 

"¡María Luisa! ¡María Luisa!"… y a los pocos segundos, 

ya me abrazaba con sus piernas de pluma,

para llevarme, volando, a cualquier parte. 

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia

que nos aproximaba al paraíso; 

durante horas enteras nos anidábamos en una nube,

como dos ángeles, y de repente, 

en tirabuzón, en hoja muerta,

el aterrizaje forzoso de un espasmo. 

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera…,

aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! 

¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes…

la de pasarse las noches de un solo vuelo! 

Después de conocer una mujer etérea,

¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? 

¿Verdad que no hay diferencia sustancial

entre vivir con una vaca o con una mujer

que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo? 

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender

la seducción de una mujer pedestre, 

y por más empeño que ponga en concebirlo,

no me es posible ni tan siquiera imaginar 

que pueda hacerse el amor más que volando”

Olvierio Girondo

Infinitas posibilidades en la materialidad. Plastilina humana. Surrealimo hermoso.

Esta danza surrealista es cortesía de Adrien M y Claire B. 

Karen O and Jason Grisell performing “Duet”

Redes sociales y su impacto

Afirmar que el impacto de los medios de información acaba al finalizar el contacto directo con ellos sería reduccionista. La influencia de la televisión no acaba con apagarla y lo discutido en las redes sociales no sólo permanece en una esfera virtual si no que se concreta en pláticas cara a cara, actitudes, tomas de decisión y hechos concretos.

Como usuaria de estas redes virtuales puedo ser testigo de que los argumentos y la información obtenida por este medio han sido herramientas para discusiones cara a cara en muchas ocasiones, también es innegable el papel de estas como vínculos sociales novedosos: por Twitter he conseguido amigos, sangre para donaciones, fiestas y recomendaciones de libros y cine.

Sin embargo en mi artículo, más que disminuir el papel de las redes, lo que pretendía era hacer una invitación a volver de estos nuevos espacios unos más críticos y con informadores y analistas más responsables, estos somos nosotros. La democratización de la información que permite el internet nos da una mayor libertad y nos permite no sólo enterarnos en tiempo real de los sucesos si no comentarlos, y debatir y expresar puntos de vista con mayor alcance que antes de la existencia de estas redes y espacios virtuales. Esta libertad también viene acompañada de una responsabilidad por intentar publicar información veraz, ser más críticos en nuestro análisis y no caer en la ingenuidad y pasividad que puede caracterizar a los consumidores de información de medios tradicionales. Mi texto era una invitación a ser críticos incluso con estos nuevos espacios que en mi opinión se encuentran un tanto idealizados. El que sean independientes no implica que sean críticos en sí mismos, los críticos debemos ser los usuarios. El que sean gratuitos no significa que estén al alcance de todos, al final hay una parte de la población que no tiene acceso directo a ellos. El que representen nuevos discursos y nuevas maneras de enfrentar problemáticas sociales, económicas y políticas tradicionales no los convierten en la única alternativa.

Mi crítica estaba centrada en esta especie de idealización de las redes sociales que permite hacer afirmaciones como que una encuesta realizada en Facebook refleja el ánimo nacional y entonces el resto de las encuestas mienten. Me parece irresponsable e incluso peligroso.

Al final, puede que Ana vaya al doctor recomendado por tu hermano sin saberlo. Pero, si hiciéramos una encuesta en Twitter y ese médico resultara el preferido por los cibernautas ¿te atreverías a afirmar que es estadísticamente sólido inferir que es el médico preferido por 112 millones de mexicanos? Me imagino que no, y eso es justo lo que yo trataba de argumentar.  En estos días Silva-Hérzog publicó en su blog un texto que creo que expresa ,de mejor manera, algunas de las cosas que yo quería decir: “El activismo escenifica las intensidades de la opinión pública pero no la sintetiza. Expresa bien el engranaje de las maquinarias partidistas o la pasión política, pero no es abreviatura del universo electoral. Quienes llenan la plaza se convencen fácilmente de que ahí se expresa la nación verdadera, que las consignas que repiten son la voluntad popular, que la solidaridad descubierta en la festividad de la política tiene la fuerza de cambiar la historia. No suele ser así. La urna suele refutar a la plaza.”[1]Prueba de estos argumentos es la victoria de Rajoy a pesar del movimiento de indignados de Madrid y lo que argumenta Daniel Soto: la tercera posición para el preferido por los revolucionarios digitales en los comicios de Egipto. México, y el mundo, sigue siendo una realidad compleja y muy heterogénea, y para cambiar esta realidad hacer falta información, discusión, activismo y compromiso: en las redes y en las calles. Las redes jugaron un papel importante en el triunfo de Obama y resultaron medios de información, organización y vinculación importantísimos tras el sismo en Japón. En la llamada Primavera Árabe las redes fueron semilleros de organización y foros para el debate, la denuncia y la organización.  Sin embargo, como expone Javier Valenzuela en su Desencanto árabe 2.0[2], las redes fueron importantes como un nuevo vínculo, rompieron con el aislamiento impuesto por los regímenes autoritarios y dictatoriales de Medio Oriente y se presentaron como una nueva manera de construir relaciones y evadir los obstáculos a lo colectivo impuestos por regímenes cuyo poder en muchos casos descansa en la polarización y el silencio de una sociedad completamente pasiva. Sin embargo, el mismo Valenzuela argumenta que son aún insuficientes para esperar de ellas cambios reales; al final, para derrocar a los tiranos árabes fueron necesarias protestas en la calle, muertos, heridos y violencia.

Estoy contigo en la defensa de estos nuevos espacios, de las discusiones y movimientos que ahí se gestan y de los vínculos que de estas surgen, prueba de esto es el valor que doy a esta discusión, a tu respuesta y a las críticas y comentarios que alrededor de una reflexión se provocan. Como defensora de las redes sociales invito a un trabajo por que éstas sean mejores espacios informativos y de discusión.

 



[2] Valenzuela, Javier. Desencanto árabe 2.0. El País. Domingo 4 de marzo de 2012.

 

La inferencia desinformada en las redes sociales

A menos de 40 días de las elecciones parecería que se respira política. Las pláticas de café y las discusiones se centran, más que en cualquier otro momento, en temas de campaña, en cuestionamientos de por quién votar y por qué votar por una u otra de las opciones que se nos presentan a los mexicanos. Las calles están tapizadas de propaganda/basura, la radio y la televisión nos inundan con spots y noticias relacionadas con los candidatos, sus campañas, sus compinches, sus aciertos y sus metidas de pata; las casas encuestadoras y los periódicos dan semana tras semana cifras de las tendencias que presentan los simulacros de votación realizados por cada una de éstas y en las redes sociales se publica cada segundo información, notas periodísticas, fotos, videos, testimonios y opiniones en torno al tema nacional: la elección del próximo primero de julio.

En la próxima elección votarán cerca de 50 millones de mexicanos. La lista nominal del IFE cuenta con casi 80 millones de ciudadanos registrados (77,288,655)[1] de los cuales, de acuerdo con el mismo organismo, votará cerca del 60%, es decir, alrededor de 46,373,193 mexicanos. En el año 2006, con un padrón de poco más de 71 millones de ciudadanos la participación fue de 58.55% lo que quiere decir que votaron casi 42 millones de mexicanos. Para esta elección hay entonces poco más de 4 millones de nuevos votantes.

Sería difícil  -y hasta absurdo- argumentar que la información obstaculiza la democracia, parecería lógico valorar como mejor una decisión más informada, discutida y analizada: y que las redes sociales así como los medios tradicionales de comunicación parecen ser los responsables de esta tarea. De acuerdo al más reciente estudio realizado por GAUSSC la decisión de por quién votar está determinada en primer lugar por lo que se lee, ve o escucha de analistas políticos en periódicos radio o televisión (27%) y lo que dicen los anuncios de las campañas en radio y TV(27%); seguido por la costumbre, 15%, la opinión de familiares, amigos y colegas de trabajo (18%) y por último el 3% menciona lo que sucede y se dice en las redes sociales. [2]

Poco más de un tercio de los mexicanos, 36%, pertenecen a una red social. Para este sector, las redes sociales se han convertido en foro de debate, plaza pública virtual, medio de información y herramienta de convocatoria y organización. Sin embargo,  las virtudes de la información rápida -hasta en tiempo real- y las pocas limitaciones que estas redes presentan a la libre expresión y al contraste de opiniones son sólo una cara de esta nueva opción informativa y de comunicación.  Las redes sociales presentan limitaciones claras e importantes. En primer lugar, alrededor de tres cuartos de la población en México no cuenta con acceso a internet,[3] quedando fuera de esta nueva era de la información y la conectividad virtual de las redes sociales. Además, 36% de los mexicanos dicen sentirse excluidos de esta era, entre ellos los de niveles socioeconómicos más bajos y grupos de mayor edad. México, de acuerdo con la información del Pew Research Center, se encuentra por debajo de la mayor parte de los países desarrollados en uso de internet y de redes sociales, ocupando  el lugar 16 debajo de Japón y sólo por encima de Líbano, Indonesia, Kenia, Pakistán e India.[4] Estas cifras ayudan a poner en contexto algunos de los datos y afirmaciones recientemente publicados en las redes sociales y utilizadas por muchos como referencia para votar o sustentar sus argumentos en la discusión electoral mexicana.

Sin restar importancia a las redes sociales como foro de discusión y organización,  como espacio abierto a la crítica y a la libre expresión, las cifras antes mencionadas reflejan la imposibilidad de hablar de éstas como una muestra representativa de la población mexicana; resulta imposible hacer generalizaciones a partir de lo que sucede en estas redes, lo que ahí se opina, el ambiente virtual que crean y por supuesto, las encuestas realizadas en éstas.

Uno de los conceptos fundamentales  de la estadística básica es la inferencia. La inferencia se refiere a la posibilidad de argumentar que lo que sucede en una muestra puede generalizarse a la población, es decir, se puede inferir que como actúa un pequeño grupo actuará la población total. Para que esto sea posible, la muestra debe ser representativa del universo a estudiar, convirtiendo el proceso de muestreo en una parte fundamental del quehacer estadístico. Las redes sociales no son una muestra representativa de la población mexicana, entre otras cosas porque presentan un importante sesgo de edad (siendo usadas mayoritariamente por jóvenes) además de que para estar conectado a éstas es necesario el acceso a internet lo que implica también un sesgo socioeconómico y socio demográfico. Es por esto que inferir que una encuesta realizada en redes sociales, o el ánimo que se respira en  Twitter y Facebook, así como  las simulaciones de votación y las críticas y apoyos a candidatos “x” o “y” representan una fotografía de la realidad electoral mexicana como un todo resulta falaz.

Las redes sociales son un medio importante de involucramiento y participación ciudadana, y juegan un papel relevante, cuya transcendencia va en aumento día con día. Es valioso lo que ahí se gesta y lo que de éstas se convierte en realidad. El poder de informarse segundo a segundo y de interactuar con los que están lejos como si estuvieran a tu lado es algo a lo que no puede restarse importancia; los vínculos virtuales que estas redes crean son opciones atractivas para sociedades tan desvinculadas como la nuestra en momentos tan críticos como en el que nos encontramos. Sin embargo, sería poco sensato no reconocer sus limitaciones e irresponsable asumir como verdadero todo lo ahí publicado en aras de la defensa de la independencia de los medios tradicionales de información. 

La crítica es pilar de un régimen democrático, la construcción de nuevos discursos y la creación de vías de expresión y alternativas a lo existente son prácticas que fortalecen a la comunidad y sólo así este país va a mejorar. Seamos críticos con la información y responsables con nuestras opiniones, lo que divulgamos, lo que posteamos, lo que publicamos. Ser parte de las nuevas redes sociales virtuales nos permite ser parte de una alternativa informática y comunicativa. Hagamos de estos medios espacios críticos, independientes, bien fundados y analíticos. No caigamos en la apatía, la desinformación y la ingenuidad.

 



[2] La pregunta realizada fue: De las razones que aparecen en esta tarjeta, ¿cuáles son las tres que más toma en cuenta para decidir por quién votar para Presidente de la República? Estudio realizado en Mayo de 2012 por GAUSSC. Encuesta nacional cara a cara en viviendas, 2,500 casos.

[3] De acuerdo al INEGI, en mayo de 2010 había 8,444,621 hogares con computadora (30%) de los cuales 6,289,743 cuentan con acceso a Internet (22%). Según la encuesta realizada por GAUSSC en mayo de 2012 33% de la población cuenta con acceso a internet.

 y 20% cuentan con teléfono inteligente con acceso a Internet.

Oh well hello there

Oh well hello there

The films of David Lynch

Some Woman

I do enjoy my nice, idyllic lifestyle, but I hope that underneath my seemingly perfect suburban world there is corruption and evil.

(SOME WOMAN discovers her OWN CORPSE and is ARRESTED.)

Midget

Someday that gum you like is going to come back in style.

Hit Man

(laughs cryptically)

(An EYE is slit open with a RAZOR BLADE. We learn that SOMEBODY was really SOME WOMAN all along, and they were on the MOON.)



THE END